Te pica? Puede ser alergia

“Me pica, me pica mucho, me pica, y cuanto más me rasco más me pica”, decía una canción de un grupo que también le cantaba a la primavera. Y no es casual. La mejor época del año es también donde florecen las alergias.

El principal culpable es el polen, este año acentuado además por el fenómeno de las cenizas volcánicas.

Ojos, nariz y oídos lo padecen, con picazón, irritación, congestión y estornudos. Pero hay muchas otras causas, y por eso hay que estar atentos para evitar sorpresas.

Qué es la alergia?

Es una reacción exagerada a algo del medio ambiente.
Está determinada genéticamente y es más común cuando el sistema inmune está decaído.
Se pueden presentar de repente aunque no hubiera antecedentes.
Además, muchos desconocen que el origen de gran cantidad de síntomas es de naturaleza alérgica.

Es común tener alergia?

Según un estudio de la Asociación Argentina de Alergia, el 20% de la población adulta la padece. Y sigue creciendo, tanto aquí como en el mundo. Hoy son 8 millones de argentinos y 400 millones en total.
En unos 30 años será el 50% de la población. Por eso ya se la considera epidemia del siglo.

Cuáles son las causas y síntomas?

Puede ser uno o varios factores combinados.

Polen: el polvillo de los árboles (álamos, fresnos y plátanos en especial) provoca rinitis y problemas oculares como conjuntivitis, que se manifiesta con picazón intensa o lagrimeo permanente.
El cambio climático y la polución ambiental mantienen más tiempo el polen en el aire y complican la situación.
En Bahía Blanca, la Universidad Nacional del Sur implementó un sistema único en el país para medir el nivel de polen con el fin de que la gente pueda evitar los horarios más cargados.

Ácaros: son el clásico de las alfombras hogareñas. Muy comunes, al igual que los hongos, en ambientes más húmedos.

Insectos: el estar más tiempo al aire libre y con menos ropa, aumentan las picaduras. Algunas son peligrosas, por ejemplo, el aguijonazo de una abeja puede hacer que una persona reactiva sufra un shock con sensación de ahogo, donde hay que aplicar una inyección subcutánea de adrenalina.
También se ven alergias a las cucarachas.
Para proteger la piel de los insectos, no conviene usar perfumes, y sí repelentes con renovación periódica.

Mala alimentación: el exceso de grasas y la falta de omega 3, fibras y semillas, baja las defensas y predispone.

Estrés: lo emocional activa la predisposición genética. Puede desencadenar o agravar síntomas en una persona ya sensible.
Al afectar el sistema inmunológico, el organismo produce anticuerpos contra alérgenos en lugar de anticuerpos contra infecciones.

Ciertos alimentos: pescados, mariscos, nueces, maníes y algunas frutas como frutillas, frambuesas o kiwis, pueden desatar crisis alérgicas. Especialmente en los bebés y niños, se ven urticarias o eccemas y hasta cuadros respiratorios. Para ellos, los alimentos más “alérgicos” son la leche de vaca, el huevo, la soja, el trigo y sus derivados.
El organismo deja de tolerar la proteína y reacciona.
La alergia a los alimentos es un problema de salud serio. Por eso el Código Alimentario Argentino obliga a declarar en los alimentos las sustancias capaces de producir reacciones adversas.

Algunos medicamentos: cuando se toma un medicamento hay que saber si es fotosensibilizante, es decir, si puede causar erupciones y urticarias cuando la persona se expone al sol.

Animales: el recambio del pelo en perros y gatos también suele ocasionar erupciones alérgicas. También se ven alergias menos frecuentes como a los murciélagos.

Metales: el uso de aros, pulseras, collares de fantasía y hasta las tachas o botón del pantalón, pueden hacer dermatitis en contacto con la piel.

Hábitos poco saludables: el ser sedentarios o pasar muchas horas adentro, nos hace propensos a sufrir una alergia. A la menor exposición a microorganismos normales del medio ambiente, el sistema inmune en vez de aprender a defenderse, responde como si fueran dañinos.

Cómo prevenirla?

-Evitar salir al exterior los días calurosos y ventosos.

-Andar en auto con las ventanillas cerradas y cubrirse los ojos con anteojos.

-Sacudir y ventilar la ropa de cama, quitar alfombras, muebles tapizados y objetos que acumulen polvo en el dormitorio.

-Evitar la humedad excesiva del hogar y el humo del tabaco.

Cómo se trata?

Para saber si se trata de una alergia, hay un análisis sanguíneo donde se estudia la inmunoglobulina E, que se activa produciendo y liberando sustancias que causan los síntomas de las reacciones alérgicas.

Una vez confirmada, cuanto más precoz es el tratamiento, mejores serán los resultados. Los síntomas se pueden atenuar en forma notable.

Existen alternativas como la inmunoterapia específica (vacunas) y antihistamínicos de última generación o esteroides intranasales en dosis bajas. Pero el mejor método de prevención es el conocimiento. Tenés que saber qué te causa alergia y cómo defenderte, es decir, evitar el agente y cuidar tu «barrera de protección».

Con la consulta temprana al dermatólogo, podés hacer que tu piel también disfrute de la primavera.

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