Bulimia y Anorexia. Signos que pesan en la piel

La piel también habla de nuestro interior y muchas veces dice lo que cuesta en palabras. Es el caso de los trastornos alimenticios como la Anorexia y Bulimia.

Aparte de los signos más conocidos como la delgadez extrema, atrofia muscular y complicaciones cardiovasculares, entre otros, aparecen efectos que detectamos los dermatólogos.

¿CUÁLES SON?

La desnutrición secundaria, desequilibrio hormonal, vómitos autoinducidos, y hasta la alteración psicológica de estas patologías, provocan por ejemplo:

-Sequedad en la piel con aspecto agrietado.
-Manchas, hiperpigmentación y carotenoderma en pies y manos (color amarillento).
-Acné y prurito generalizado.
-Uñas frágiles.
-Pelo quebradizo o caída del pelo (alopecia).
-Dermatitis seborreica.
-Aumento de vello en mejillas, espalda, muslos y antebrazos.
-Boqueras e inflamación de encías.
-Cicatrización lenta de las heridas.

En el caso particular de la Bulimia se ve el Signo de Russell. Son callosidades en los nudillos(especialmente dedo índice y medio) por el roce de la piel de la mano con los dientes al provocarse el vómito.

¿QUÉ PASA EN OTROS CASOS?

Las dietas con ayunos también causan intolerancia al frío o sequedad de la piel, además de síntomas clínicos como cefaleas, mareos, etc.

Las técnicas quirúrgicas más usadas en el tratamiento de la obesidad severa como la Banda Gástrica, tienen menos efectos sobre la piel (si son bien toleradas), ya que se van perdiendo kilos de forma gradual y controlada, sin los trastornos alimenticios descriptos.

LA CAMPAÑA MÁS POLÉMICA

Hace 5 años una modelo francesa con anorexia extrema, Isabelle Caro, accedió a posar desnuda para Toscani, el fotógrafo de Benetton que ya había causado tanto revuelo con sus anteriores campañas sobre la homosexualidad y el SIDA.

La campaña “No-Anorexia”, patrocinada por la marca “No-li-ta”, fue prohibida en Italia (luego de ser invadida por gigantescos carteles), y muy debatida en Francia por considerarse un atentado a la dignidad humana.

La modelo reconoció en ese momento que su imagen asustaba, pero que lo hizo para concientizar. Aparte de su impresionable bajo peso, sufría psoriasis y manchas negras en la piel.

Al año de la campaña publicó una autobiografía titulada ’La pequeña niña que no quería ser gorda’, confesando que desde los 13 años luchaba contra la anorexia, que la había convertido en una anciana prematura.

En 2010, a los 28 años, falleció por una neumopatía. Medía 1,64 y pesaba sólo 31 kilos.

 

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